China. Día 17

Martes 19 de octubre de 2010

De China se puede decir que muchas cosas no funcionan bien, pero desde luego los trenes salen a su hora. Lo comprobamos en primera persona cuando, al llegar a la estación con el tiempo justo, el tren se estaba marchando. Al final todo quedó en una anécdota, pues un chaval que había perdido el mismo tren nos ayudó a revender algunos billetes (nos los habían cambiado previamente para el día siguiente) y devolver otros casi por el importe completo. Además, organizó a un grupo de 7 personas para irnos en minibús a la estación de autobuses y coger un bus nocturno, por lo que llegamos a Kūnmíng a la hora esperada.

Un día más viendo Kūnmíng (con nuestro nuevo amigo) puso punto y final a nuestra andadura por la provincia de Yúnnán, que me supo a poco, la verdad. Además de la capital, sólo nos dio tiempo a ver bien Lìjiāng, que es una ciudad con un casco antiguo muy bonito, pero totalmente reconstruido para turistas. Aún así, merece la pena verlo por la mañana temprano, cuando aún no están las calles plagadas de gente (¡incluso compramos algo parecido a jamón en un mercado!). El resto del tiempo alquilamos unas bicis y vimos otros pueblos de alrededor, bastante más “reales”.

Desde Kūnmíng pusimos rumbo a Chéngdū (16 horas en tren nocturno, en el que nos hicimos una amiga chinita de 5 años), y ayer madrugamos por primera vez en todo el viaje para irnos a Éméi Shān, una de las 4 montañas sagradas del budismo. Subimos el primer tramo en autobús y el resto del camino andando entre ayer y hoy, haciendo una parada para dormir en un templo budista. El camino es precioso (al menos en las partes que sólo se pueden hacer andando y no están abarrotadas de turistas) y el estar dentro de una nube todo el rato aumenta el encanto. Esta mañana llegamos a la cima, donde hay otro templo y una estatua inmensa de oro.

Antes de volver a Chéngdū, hicimos una parada en Lèshān para ver la estatua de Buda más grande del mundo, esculpida en la roca en un acantilado.

Mañana nos espera un viaje de 10 horas en autobús para llegar al parque natural de Jiǔzhàigōu, el lugar más bonito de China según algunos. Además, allí nos encontraremos (¡por fin!) con el resto de la expedición, que tras varios retrasos y cancelaciones de vuelo, llegan mañana a nuestro encuentro.

4 comentarios a “China. Día 17”

  1. Elisa dice:

    Me muero de envidia, lo pintas estupendamente. Sigue pasándolo bien, aunque, la verdad, ya tenemos ganas de verte.

  2. Mawi dice:

    todavía no ha llegao esta gente??? q fuertee!!

  3. Tidesa dice:

    Killo, impresionante! Me estoy descomponiendo lentamente de envidia… Pasadlo genial, y dale muchos besos de mi parte a los ‘retrasaos’! xD

  4. Dentist dice:

    I know this website presents quality dependent articles
    or reviews and additional material, is there any other site which
    provides these kinds of information in quality?

Deja un comentario

Comentario: (Puedes usar las etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> )